COBERTURA
Festival Telperion
Por Ramon Sixto Veiga| rsveiga@drumsweb.com.ar
Domingo 13/05 “El Galpón” (Hurlingham)
Auspició el evento: Palillos para batería y percusión Telperion
Cuando me llegó la noticia del festival, me contacté con Nahuel Venier, su organizador, y tuvimos una charla muy cálida e interesante sobre el orígen del festival, la predisposición de quienes participaron en el, y la labor de Nahuel tratando de atar cabos para que todo salga “de primera”.
A lo largo de la charla, Nahuel, me cuenta sobre su labor fabricando artesanalmente los Palillos Telperion (de los que hablaré luego).
Me resultó tan interesante el concepto humano, artístico y espiritual con el que concibe la organización del espectáculo como la fabricación de los palillos, que me encontré con muchísimas ganas de disfrutar del evento.
Antes de contarles como se desarrolló todo, debo decir que me siento muy orgulloso de que haya gente tratando de vencer todos los impedimentos propuestos hoy en día, para alguien que desea compartir, mostrar y difundir el arte de la música; esto lo digo desde lo económico y desde lo institucional, porque como todos sabemos, cuando uno decide hacer un emprendimiento sin el apoyo de aquellos que únicamente lo brindan a artistas consagrados o conocidos, se hace difícil pero no imposible.
Lo que queda para aquellos que no cuentan con ese apoyo, es lo que hizo Nahuel Venier al organizar el Festival Telperion, desde el corazón, desde la buena voluntad de aquellos que facilitaron el desarrollo del espectáculo, fundamentalmente de los artistas que apoyan y colaboran brindando más y más a favor de la cultura, y de las ganas de vencer los innumerables obstáculos que proponen aquellos que le dan la espalda a la cultura y que dejan a los artistas sin posibilidades de vivir de lo que aman.
Dios quiera que en el futuro esto se revierta y que tanto los empresarios nacionales que apostaron a ganarle al monstruo del 2001, y las secretarias de cultura de las ciudades y los pueblos de nuestro país, finalmente, decidan retribuir a aquellos que tienen arte para dar, para enseñar, para compartir; y apoyarlos. No hay mejor sponsor que aquel que apuesta a la cultura y a la educación.
El Festival se desarrolló en “El Galpón” en Av. Roca al 1200 en Hurlingham, a eso de las 18.30 hs, y contó con la presencia de miembros del grupo de percusión La Chilinga, Oscar Linero padre & hijo acompañados por músicos talentosísimos, y la banda “Caporal” donde Nahuel toca batería mezclándose en una fusión entre el punk, el ska, el reggae, y un sin fin de estilos que la hacen muy interesante.
Todo comienza con “La Chilinga”, y no es fácil decir o describir una sensación, pero es la primera vez que siento la vibración de los tambores como si estuviesen trepando por mis venas hasta inundar mi espíritu. Hubo mucha combinación entre la percusión brasilera, uruguaya y hubo un momento muy interesante donde el Malambo brotaba de los tambores. La coordinación estuvo muy firme, y la calidad de los arreglos, así como la dirección, resultó impecable; pero más allá de la perfección, lo que se vivió fue de una energía espiritual increíblemente mágica.
Pero la magia no terminó allí … en unos segundos, lo teníamos a Oscar Linero padre, sorprendiéndonos cantando “a capella” en el micrófono una canción tradicional del jazz mas primitivo; y allí comenzó un tour por la historia del jazz; debo decirles que vi a muchos bateristas de jazz, muy buenos, pero la manera que Oscar Linero enfrentó y abordó el instrumento fue única, una manera muy genuina y creativa de tocar jazz con palillos, escobillas, blasticks y una Gretch sonando como los dioses. La perla, sin duda fue “Fly me on the moon” de Frank Sinatra, cantada y tocada en la batería por Mr. Linero, acompañado por músicos de excelente nivel.
Lamentablemente mis obligaciones, no me permitieron terminar de ver el festival, pero se que la noche, a pesar del frío, iba a terminar mas caliente que nunca, porque faltaba por venir el ritmo y la energía de Caporal, y la genialidad de Oscar Linero hijo que prometía Candombe, Latin y fusión afroamericana, como el sabe tocarla … o sea excelentemente.
Me fui con ganas de quedarme, pero con la sensación de que habrá mucho mas para dar en poco tiempo, y deseo que todos aquellos que lean este artículo apoyen, divulguen, y se animen a participar generando otros emprendimientos a favor de la música, y en particular de la percusión y la batería, hay mucho para decir en cada rincón de la ciudad y de nuestro país.
Desde ya, destaco la buena disposición de Los Linero los músicos que los acompañaron, La Chilinga, la gente de “El Galpón”, a Caporal, y fundamentalmente, a Nahuel Venier que tuvo la grandeza y la visión de hilvanar todo esto. Felicitaciones!!!
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